¿El control de la natalidad discrimina a los hombres?

¿Quién está a cargo de prevenir el embarazo?

Por años, los métodos anticonceptivos disponibles han sido generalmente responsabilidad de una mujer.

Pero investigadores reportaron que pueden estar más cerca de cambiar esta ecuación, de acuerdo con hallazgos publicados hace pocos días en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism. Ellos ofrecieron evidencia de que una nueva hormona inyectable puede frenar la producción de esperma.

El problema: tres años después (de iniciar los ensayos clínicos), los investigadores acordaron terminar el estudio de manera temprana, citando potenciales efectos secundarios. Esa revelación está generando algunas críticas.

El método, que involucra a una inyección de testosterona y progestina cada ocho semanas, fue probado en 320 hombres en siete países. Mayormente, funcionó. Pero los participantes en el ensayo también reportaron acné, dolor, aumento del deseo sexual, cambios en el humor y depresión. Los últimos cuatro síntomas hicieron que un panel de revisión de seguridad detuviera el reclutamiento de nuevos individuos y la continuación de las inyecciones para aquéllos que ya las estaban recibiendo. Sin embargo, al equipo de investigadores se le permitió finalizar la recolección de datos y analizar los resultados.

La decisión de detener el estudio ha provocado una reacción negativa. Algunos expertos en ética y defensores de los consumidores dicen que representa un doble estándar. Citan evidencia de que la contracepción femenina también puede ser relacionada con depresión y otros efectos secundarios. Argumentan que los hombres han sido protegidos de las mismas desagradables consecuencias que las mujeres son forzadas a aceptar.

Pero, ¿qué tan similares son los problemas con la anticoncepción de hombres y mujeres? Vamos a desglosar los problemas y lo que significan para el futuro del control de la natalidad masculina.

Primero, ¿qué pasó realmente?

Este estudio, que comenzó en el 2008, es parte de un esfuerzo mayor para desarrollar una forma de control hormonal de la natalidad para los hombres. A diferencia de las mujeres, que pueden elegir entre una serie de opciones -pastillas, parches, DIU y los implantes, por nombrar algunos- los hombres que buscan el control de la natalidad temporal sólo pueden recurrir a los condones.

En este caso, más del 75 por ciento de los hombres que completaron el ensayo dijeron que lo usarían si estuviera disponible para el público.

Pero también hubo 20 participantes que lo dejaron por sus efectos secundarios. Uno se suicidó, aunque los investigadores, citando los comentarios de la familia del individuo, concluyeron que probablemente ha sido por otros factores no relacionados.

Debido a las preocupaciones sobre la seguridad, la investigación sobre este régimen de drogas en particular no continuará, dijo Doug Colvard, coautor del estudio y subdirector de programas de la organización de investigación sin fines de lucro CONRAD en la Eastern Virginia Medical School. El movimiento para interrumpirlo no ocurrió sin críticas, señaló.

“Fue decepcionante para todos cuando el estudio tuvo que ser detenido”, dijo. “Hubo personas que pensaron que fue justificado, y otras que pensaron que el estudio no debía haber sido detenido”.

Entonces, ¿causó depresión en hombres?

Buena pregunta. Desafortunadamente, no lo sabemos.

Eso se debe en parte a que el ensayo clínico se detuvo tempranamente e incluyó una muestra relativamente pequeña de hombres. Al probar el control de la natalidad específicamente, se considera poco ético dar un placebo a un grupo de control, ya que podría resultar en embarazo no deseado, lo que significa que no hay un marco real contra el que comparar los resultados y si los efectos secundarios fueron causados por esta droga, dijo Jennifer Gunter, un ginecólogo y obstetra de San Francisco. Gunter no estuvo asociado con el estudio.

Entonces, dada la falta de información, es difícil sacar conclusiones sobre cómo la droga podría afectar la salud mental de los hombres.

Dicho esto, no sería sorprendente que la droga tuviera algo que ver con estos efectos secundarios, dijo Gunter. Se sabe que la testosterona causa acné y aumenta el deseo sexual, y es un esteroide anabólico, que también se sabe que a menudo causa problemas en el estado de ánimo.

Pero, por otro lado, es totalmente posible que algunas de las consecuencias negativas hayan sido causadas por factores distintos a la inyección misma, señaló Chelsea Polis, investigadora científica senior del Instituto Guttmacher, que se enfoca en salud reproductiva y políticas de salud. Ella no estuvo involucrada en el estudio. “Los eventos adversos reportados en los ensayos clínicos incluyen aquéllos que no están relacionados con la medicación, los que están relacionados con la medicación, y todo lo demás”, dijo.

Pero espera. ¿Las mujeres con control de natalidad hormonal no tienen efectos secundarios relacionados con la salud mental?

Ese es el argumento que muchas personas están exponiendo. Pero resulta que la comparación no es tan simple.

Anecdóticamente, muchas mujeres dicen que tomar control de la natalidad hormonal, como la píldora, las llevó a la depresión o cambios de humor. Pero no hay investigaciones relacionándolo. Un estudio publicado en septiembre reportó vincular la depresión y el control hormonal de la natalidad en las adolescentes.

Pero los científicos advierten que la relación es apenas causal. Ese estudio, muchos han señalado, midió un aumento bastante pequeño en la depresión y podría haber sido confundido por otros factores.

Comparar el estudio interrumpido de los hombres con lo que sabemos, o no sabemos, acerca de cómo la anticoncepción hormonal afecta a las mujeres no es realmente factible, dijeron expertos. Y, puesto que históricamente no ha habido mucha investigación sobre el control de la natalidad hormonal en los hombres, de hecho, un enfoque cauteloso es responsable y tiene mucho sentido, dijo Gunter.

¿Esto va a poner freno a la anticoncepción para los hombres?

Probablemente no.

Todavía hay investigaciones en curso para desarrollar una opción hormonal, señaló Colvard. Y muchos investigadores dijeron que este ensayo proporciona una visión potencialmente útil.

Por ejemplo, investigaciones futuras podrían estudiar dosis más pequeñas, dijo Cora Breuner, pediatra de Seattle que preside el comité de adolescentes de la Academia Americana de Pediatría. Cuando se desarrolló el control de la natalidad femenina por primera vez, los investigadores comenzaron con dosis de 50 microgramos, antes de bajarla hasta 20. Breuner no participó en el estudio.

Las investigaciones del control de la natalidad son a menudo así: comienzan con una alta dosis y la van reduciendo gradualmente al nivel mínimo necesario para que sea eficaz, dijo Gunter.

También alentador: el hecho de que muchos hombres dijeron que tomarían la droga si estuviera disponible. Históricamente, la carga de controlar el embarazo ha recaído sobre las mujeres, dijo Breuner. Pero ahora, los resultados aquí muestran que puede estar cambiando – y podría de hecho despertar más interés por parte de los fabricantes de drogas.

“El interés está ahí”, dijo. “En cinco años, veremos un mundo donde el género femenino no tenga que asumir la responsabilidad principal… si la familia quiere planear un embarazo, pueden planearlo juntos”.

Esta historia fue producida por Kaiser Health News, un programa editorial independiente de la Kaiser Family Foundation.

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