En un estado diverso, médicos latinos de California impulsan por más de ellos mismos

A principios de este año, el doctor Joaquín Arámbula, médico de emergencias de Selma, se convirtió en el primer médico latino en servir en la Asamblea Estatal luego de ser elegido para representar al Distrito 31 del estado, una región agrícola del centro de California donde casi el 70 por ciento de la población es latina.

Arámbula dijo que se postuló para la oficina en parte por el creciente flujo de pacientes hispanohablantes en su departamento de emergencia.

Buscó refuerzos, “pero no hay suficientes doctores con la competencia cultural y el entendimiento de la comunidad latina” para servir a esta creciente población, dijo. “Esto es algo que debe cambiar.”

Arámbula y miembros de Latino Physicians of California (LPOC), un grupo profesional que busca impulsar el número de médicos latinos en el estado, hablaron con reporteros el 14 de octubre sobre la necesidad de más representación de latinos en el campo médico.

Los latinos representan el 40 por ciento de la población en California, superando en número a cualquier otro grupo étnico/racial, y se espera que constituyan la mayoría de la población del estado para el 2050. Pero sólo el 5 por ciento de todos los médicos del estado son latinos, de acuerdo con la California Health Care Foundation. (California Healthline es una publicación editorial independiente de la California Health Care Foundation.) Los latinos representan el 8 por ciento de las enfermeras y el 4 por ciento de los farmacéuticos, destacó el grupo de médicos.

A esta necesidad se suma que más de un tercio de los médicos latinos planea retirarse dentro de los próximos 10 años, de acuerdo con una nueva encuesta de los miembros médicos de LPOC.

Esto es especialmente acuciante cuando los latinos constituyen un pequeño porcentaje de los estudiantes que se gradúan de escuelas de medicina, dijo el doctor José Arévalo, presidente del grupo de médicos latinos.

De acuerdo con la Association of American Medical Colleges, el 7 por ciento de los graduados de escuelas médicas en California se identificaron como latinos en el 2015.

“Si vamos a servir apropiadamente a nuestra actual y futura base de pacientes, necesitamos comenzar a desarrollar una verdadera vía para traer a médicos y profesionales de la salud latinos para satisfacer esta creciente necesidad”, dijo Arévalo.

Arévalo y sus colegas también apuntan a un estudio nacional de la UCLA del 2015 que mostró una disminución en la proporción de médicos latinos con respecto a la población latina. En 1980, por ejemplo, había un estimado de 135 doctores latinos por cada 100,000 latinos en los Estados Unidos. Para el 2010, esa proporción bajó a 105 por cada 100,000.

Silvia Diego, una médica de familia de Modesto, dijo que los médicos latinos simplemente están mejor equipados para servir a las necesidades de los pacientes latinos. Entender el idioma y la cultura deriva en mejores resultados de salud, dijo.

“Los latinos somos muy centrados en la familia, cuidamos de nuestros adultos mayores, aprendemos sobre remedios caseros tradicionales”, dijo Diego. “Es difícil establecer una relación médico-paciente si [los doctores] no entienden o descartan valores culturales”.

Los intérpretes pueden ayudar a los pacientes a entender las órdenes de los médicos, dijo Diego, pero no ayudan a cerrar las brechas en las relaciones médico-paciente.

“Y entonces nos preguntamos”, agregó, “por qué hay grandes disparidades de salud entre los latinos”.

Ella y sus colegas concuerdan: la mayoría de los pacientes latinos, especialmente aquéllos que sólo hablan español, buscarán a los médicos latinos en sus comunidades.

“Pero unos pocos de nosotros no podemos tomar a muchos de ellos”, dijo.

El problema está exacerbado en áreas como el Valle Central, en donde se sabe que la población latina lucha con condiciones crónicas, como la diabetes o la obesidad.

Pero la aprobación del Medical DREAMER Opportunity Act en California puede ayudar a más latinos a convertirse en doctores. La legislación, firmada por el gobernador Jerry Brown en septiembre, permite a los estudiantes sin papeles que quieran seguir carreras médicas aplicar para becas estatales y programas de perdón de deudas. La ley entra en efecto el próximo año.

La educación médica es costosa, pero lo es más aún para estudiantes que están en el país ilegalmente porque tienen prohibido recibir ayuda financiera federal.

La doctora Catherine Lucey, vicedecana para educación en la Escuela de Medicina de San Francisco de la Universidad de California, dijo que no hay suficientes oportunidades de becas para los estudiantes de medicina en general. “Los estudiantes se intimidan con la deuda prevista”, dijo Lucey, “y eso influencia las decisiones de la carrera”.

Esto puede ser una preocupación aún mayor para los estudiantes de primera generación, que a menudo son responsables de apoyar económicamente a sus familias.

La Escuela de Medicina de UCSF, dijo Lucey, está empujando para diversificar el cuerpo de estudiantes con la ayuda de programas de educación médica a edad temprana, así como también un criterio más integral de la admisión. Esto abarca tener en cuenta no sólo los resultados de las pruebas, sino también la capacidad de comunicar en una segunda lengua y el medio ambiente de un estudiante. En la actualidad, los latinos representan alrededor del 20 por ciento de los estudiantes de medicina de UCSF, dijo Lucey.

“Más diversidad significa que la calidad de la atención de salud es mejor, la ciencia en equipo es mejor”, dijo. “La profesión de educación médica cree esto”.

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