California ayudará a la clase media a comprar cobertura de salud

(Moment/Getty Images)

Durante el período de inscripción para la cobertura de salud 2020, los californianos que compran su propio seguro podrían recibir una grata sorpresa.

A partir del 1 de enero, California se convertirá en el primer estado en ofrecer subsidios a las personas de ingresos medios que ganan demasiado para recibir los créditos fiscales federales que ayudan a los consumidores a comprar cobertura de salud con Covered California, el mercado estatal de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA).

Muchas personas de clase media han tenido dificultades para pagar un seguro de salud, asumiendo el costo total de las primas que pueden superar los $1,000 al mes.

“La ley va a cumplir su objetivo, que es ayudar a aquellas personas que no calificaron para ninguna ayuda cuando deberían haber recibido algo”, dijo Jonathan Edewards, presidente de Citrust Insurance Agency en Pasadena, California. “Esa gente se llevó la peor parte”.

Covered California calcula que casi un millón de californianos podrían calificar para los nuevos fondos estatales.

Además, a partir del próximo año se multará a los residentes si se encuentran sin seguro por más de tres meses, a menos que califiquen para alguna de las exenciones.

La sanción será similar a la federal que fue anulada —desde comienzos de este año— por la ley de reforma tributaria federal de 2017. En muchos casos, ascenderá a $695 para un solo adulto y alrededor de $2,000 para una familia de cuatro. Pero para muchos, el impacto económico podría ser sustancialmente mayor.

En California, la fecha límite para inscribirse en Covered California o en el mercado abierto es el 31 de enero, pero si se desea que la cobertura comience el 1 de enero, hay que inscribirse antes del 15 de diciembre.

Algo de los $429 millones disponibles en subsidios estatales en 2020 se destinarán a personas de ingresos bajos y moderados que ganan entre el 200% y el 400% del nivel federal de pobreza, o aproximadamente entre $25,000 y $50,000 para un individuo y entre $51,500 y $103,000 para una familia de cuatro, según las cifras de 2019. Este grupo también califica para créditos fiscales federales. El subsidio estatal promedio por hogar en esta categoría sería de $15 al mes, según cálculos de Covered California.

La mayor parte se destinará a aquellos cuyos ingresos están entre el 400% y el 600% del nivel de pobreza, demasiado altos para la ayuda federal, pero lo suficientemente bajos como para hacer que la atención de salud sea un desafío financiero. Eso es entre $50,000 y $75,000 al año para un individuo y $103,000 a $154,500 para una familia de cuatro. El promedio de asistencia estatal para este grupo será de unos $170 al mes, estimó Peter Lee, director ejecutivo de Covered California.

Por ejemplo, una pareja casada de Sacramento, ambos de 55 años, con un ingreso anual de $80,000, no hubiera calificado para un crédito tributario federal este año y habría tenido que pagar la prima mensual completa de $1,654 por un plan Silver 70 HMO de Blue Shield of California, el segundo nivel más bajo de cobertura. En 2020, la misma pareja pagaría $995 por mes después de un subsidio estatal de $688, un ahorro de $659 por mes, a pesar de un aumento del 1.7% en la prima.

La pareja podría embolsarse esos ahorros, o ascender a un nivel más alto de cobertura con deducibles y copagos más bajos.

Para obtener un estimado de lo que podría ser tu asistencia financiera, visita el sitio web en español de Covered California (www.coveredca.com) y haz clic en “Buscar y Comparar”. Te pedirán que ingreses tu código postal, el número y las edades de las personas que viven en tu hogar y los ingresos de tu familia.

La herramienta mostrará una lista de planes de salud, cuánto pagarías por mes por cada uno y el monto del subsidio, si lo hubiera, etiquetado como “ahorros mensuales”. Verás un desglose de los dólares estatales frente a los federales.

Pero antes de inscribirte, busca ayuda gratuita de un agente de seguros o consejero de inscripción, que puede guiarte por las complejidades del proceso. Encuentra uno en tu área visitando el sitio web de Covered California y haciendo clic en la pestaña “Busca Ayuda.” También puedes buscar agentes de seguros locales en el sitio web de la National Association of Health Underwriters (www.nahu.org) bajo “Membership”.

Aviso: Ten cuidado al estimar tus ingresos. Si terminas ganando más de lo que pensabas, es posible que tengas que devolver parte o toda la ayuda financiera.

Ha sido un desafío con los créditos fiscales federales desde que comenzaron a operar los mercados de seguros de salud en 2014.

“Eso ha causado mucho estrés. Este año tengo dos personas que deben unos $20,000”, señaló Larry Pon, un contador público certificado de Redwood City, California.

Es posible que también tengas que devolver parte o la totalidad de la ayuda estatal si tus ingresos exceden tu estimación, pero los detalles de
cuánto tendrías que devolver se están finalizando.

Por otro lado, si ganas menos de lo esperado, puedes reclamar el crédito retroactivamente, ya sea estatal o federal, cuando presentes tus impuestos, pero sólo si estás en un plan de salud con Covered California.

Por lo tanto, si no crees que puedas reunir los requisitos para recibir ayuda financiera, pero piensas que tus ingresos podrían disminuir, o simplemente no estás seguro, considera seriamente la posibilidad de inscribirte en el programa Covered California —aunque no tengas un subsidio inicial— en lugar de comprar un plan en el mercado abierto.

“Yo inscribo a todos en Covered California si hay alguna posibilidad de que sus ingresos disminuyan”, explicó Tom Freker, un agente de seguros con sede en Huntington Beach, California.

Maribeth Shannon y su esposo, residentes de Napa, planean cambiar a Covered California en 2020. Pagan $1,671 de su bolsillo cada mes por un HMO de bronce de Kaiser Permanente que compraron fuera del intercambio, y acaban de enterarse que aumentará a $1,834 en 2020. (Kaiser Health News, que produce California Healthline, no está afiliada a Kaiser Permanente.)

Shannon, de 63 años, está retirada. Su esposo, también de 63 años, trabaja por cuenta propia y sus ingresos fluctúan. Ella piensa que, si él trabaja menos, pueden calificar el año que viene para un subsidio estatal. Él ha estado pensando en reducir sus horas de trabajo gradualmente, “y esto nos ha dado la motivación para acelerar su plan de jubilación”, dijo.

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